Soy fiel a Isabel Allende desde sus inicios. Desde su inefable La casa de los espíritus, nunca he dejado de leerla. Me gusta como escribe. Y siempre la defenderé de los detractores que tiene dentro y fuera de la institución literaria. Aún así, Mi nombre es Emilia del Valle no ha sido el mejor de sus libros: Demasiadas digresiones sobre la guerra civil de Chile, abrupto desenlace, alegatos antibelicistas y feministas metidos con calzador... En fin, creo que la escritora ha diluido poco los contenidos históricos y transversales en la trama. Y no ha madurado lo suficiente las peripecias de sus personajes, que tan atractivas resultan siempre en su novelística.
En todo caso, merece la pena leerla, por supuesto.
Os dejo este fragmento.



